14 de Junio Se vuelve a desmantelar el curso. Otro que cae como una hoja cuya caducidad -cosa rara- se produce con el verano.
Olisqueando entre los apuntes de uno al que debo evaluar encuentro unos poemas. ¿Por qué me sorprende que este joven perpetre poesías? ¿Por qué me detengo a leerlas, a desentrañarlas con mucha más pasión que la que pongo en mi trabajo? ¿Por qué me engaño con que me gusta este trabajo? ¿Acaso lo detesto tanto como sospecho?
2 comentarios:
Bruno, cuidado: a ver si te vas a convertir en Justo...
Por cierto, hazme llegar tu e-mail y te comento alguna cosilla.
...muy bueno,
marcoscarcedo@orange.es
Publicar un comentario