10 de Julio Como decía ayer, la biblioteca propia me parece una red en la que unos libros están vinculados a otros, con nudos creados a lo largo de los años, como un tejido con menos azar del que parece. Lo perfecto sería que todos estuvieran enlazados, que supieras la cosa de cada uno que te llevó a otro. Es como si entre todos configurasen un carta marina de la superficie que se extendiera por los extremos pero cada vez con menos ampliaciones... Y uno volvería a esa carta y lo que variase es que, a medida que uno envejece, se calase en ella a más profundidad, hacia el fondo.
Bruno Marcos
No hay comentarios:
Publicar un comentario