Bruno Marcos

24 de Mayo Otra vez las altísimas nubes bellísimas. Justo por la mañana estuve explicando cómo pintar un cielo y ahora veo cuantas cosas más hay además de mi síntesis.
El caso es que según dejaban caer la pintura, con la escasa saturación de pigmento con la que trabajaban, producía sola las formas de las nubes. Es impresionante darse cuenta de la paridad ontológica que tienen la realidad y la pintura, percatarse de cómo los efectos producidos al arrastrar de una forma u otra una materia sobre una superficie plana pueden crear un espejismo tal que funda otra realidad.
Y que nos planteémos constantemente la muete de la pintura... ¿Acaso será una disciplina que dejará de practicarse, una cosa sólo del pasado? ¿Sería tan absurdo como dejar de hacer música? O ¿es otra cosa la pintura?¿Qué cosa será la pintura? Es cierto que el cine, la fotografía vinieron a asesinarla pero...
Y esto me lo pregunto yo, que, ni corto ni perezoso, escribí un libro titulado La muerte del Arte...

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