Bruno Marcos

12 de Diciembre Lutero aspira a la santidad. Después de tantos secretos que le he guardado va y me oculta este, un proyecto, que podría ser el más alto que ha acometido, hasta que es casi una realidad. Lo intento defender en las páginas de los futuristas utópicos y un ser, no sé si cándido o sarcástico, me defiende como el mejor candidato a dirigirlo. Es muy gracioso. Alega que yo soy el más indicado para el puesto por ser tan buen artista, poeta y persona. No puedo menos que sentirme halagado aunque sea de burla. Desde mi pequeñez que se acuerden de mí aunque sea para una quiniela de la mofa es mucho. Contesto que yo no puedo dirigir nada porque estoy soldado a este sitio, que soy funcionario de carrera.

No hay comentarios: