Bruno Marcos

16 de Junio Hará poco más de una semana de que me di cuenta :Adriá no es que no sea un artista y no deba haber comparecido en Kassel sino que lo que no es es un cocinero.
Me llegó esta iluminación cuando estaba yo adornando unos postres para una comida que dábamos en casa. Vi claramente que estaba pintando sobre los platos.
De todas formas la actuación de Adriá como artista ha sido un fiasco. Nada de lo que el comisario sobreexcitado debía haber soñado: Una máquina gigante produciendo algodón de azúcar con flores todo ello aplanado; o unas croquetas de humo que los visitantes disputasen... Una idiotez espectacular.
Va y dice que su obra en Kassel consiste en que dos visitantes de la muestra se vayan al restaurante de aquí de España. Tanto el extraño comisario como el falso cocinero y auténtico artista debieron retirarse a tiempo.

No hay comentarios: