Bruno Marcos

19 de Febrero Me piden algunos poemas para una antología que nada sobre internet. El sistema consiste en que los vates se citan unos a otros y así no hay jerarquías ni comisarios. Apenas me vienen a la mente cuatro, con lo poeta que yo he sido no ser capaz, ahora, de adscribirme plenamente a alguno más. Tal vez todos me gusten, en ocasiones he sido incapaz de discernir la buena poesía de la mala y he disfrutado hasta con esa que te venden los líricos vagabundos en algunos cafés de Madrid a cambio de una limosna.
Algo hay en esa antología, como en todas, de poetas enlatados, mucha ceniza, todos los restos de la pasión pasada. No sé, tal vez lo que me ocurra es que hace poco he empezado a pensar muy distinto sobre lo que es un literato, de soñar a un ser herido por la divinidad vengo a percibir un artesano de las palabras.

1 comentario:

Anónimo dijo...

piiiiiiiiiiiiiiiiiiii