Bruno Marcos

29 de Octubre He de reconocer que el cementerio ayer estaba muy hermoso, que casi no podía sentir toda la angustia que la muerte proporciona. Solamente me quejaba una y otra vez a ella por traer a un niño tan pequeño a semejante sitio. Ya sé que él no se daba cuenta de nada, que era a mí al que asaltaba el temor más grande, el que siempre me hizo dudar de traerle al mundo, el de que él también algún día sea un cadáver.
Pero el cielo despejado y su propia alegría fueron trayéndome la idea que en su día me convenció, la de que por vivir esta vida merece la pena...

28 de Octubre ¿Por qué están los árboles así? Así de incendiados de otoño, inundadas de amarillo las hojas que al poco han de caer...

27 de Octubre Me quejo del cambio horario pero cuando descubro por la carretera el amanecer me alegro. Surgen al horizonte unas grietas anaranjadas y, más tarde, un cielo alto, acolchado de nubes inmensas. Por momentos hasta deja de importarme esta tortura. El viaje es la purificación.

26 de Octubre No sé por qué lo hace. No tenía por qué escribir nada sobre él ni para bien ni para mal. Supongo que se trata de puro cinismo, del cinismo como un entretenimiento existencial.
Llego por casualidad. Escribe un texto en su blog animando a nuestro amigo enfermo -no sé siquiera si él le conoce personalmente- y en un primer momento me parece bien, al margen de su afectación, de su superioridad moral de vencedor de pasadas enfermedades, a pesar de un tono condescendiente y aleccionador la cosa tiene un pase, casi pienso en llevárselo a mi amigo; pero, por azar, descubro que ese texto es el refrito de otro con el que quiso animar a otro enfermo en el 2003. En algunas frases sólo se toma la molesta de sustituir al otro por este. En un caso así, de salud, una picaresca así es peor que algo inmoral, no tiene nombre.

25 de Octubre Hace tiempo salía como un cadáver de sí mismo. La cara retraída hasta la calavera, ausencia de varios dientes, pelo cano, escuálido, en una banqueta en medio del escenario, tras una guitarra... Y ahora se presenta por los platós como un personaje con la cabeza caída frente a la cámara, mostrando el cogote, una melena ahora revitalizada, de color castaño, larga. Está algo más gordo, con mejor aspecto, y locuaz habla de su tonada de la chica de ayer, como algo que le supera, como algo conmovedor que hizo además de su conmovedora ruina. Y es oírla y aparecer un tiempo en el que las canciones conmovían esa existencia desgarrada y pasional de la adolescencia, y la traen aquí.

24 de Octubre Me gustaría dejar de escribir. Estoy cansado, pero me hace bien. Veo que me cura.

23 de Octubre El vacío. Ese vacío del que habló mi padre en la muerte de su madre. En medio del funeral se le atragantó un llanto de apenas unos segundos, un llanto que arrastró el de mis hermanas en aquella bóveda silenciosa frente a la caja. Era un poco extraño, un hombre que ya pisaba el umbral de la ancianidad llorando por una mujer que ya estaba tan fuera del mundo.
Después dijo que aunque ya no necesitaba a su madre para nada había sentido un vacío tan grande.
Siempre me chocó ese término de necesidad, me parecía un rasgo de egoísmo pero veo que es en él precisamente en el que cobra valor el amor existencial.

22 de Octubre Han sido tres días horribles. Con la noticia me sentí de pronto muy cansado y la lentitud se apoderó de mis movimientos. Luego, al verla tan bien, se despejaban los nubarrones y me olvidaba del miedo y más tarde tenía mala conciencia de olvidarme y a la vez quería olvidarme de la incertidumbre... Uno no sabe si prepararse para lo peor o no anticiparse y al final acaba haciendo las dos cosas y confundiéndose.
Al fin un buen presagio me hacía estar tranquilo pero luego un día muy cansado, con el viaje y mil y una complicaciones, me hicieron empezar a verlo todo negro y viví unas horas extrañísimas en las que sentí todo el mundo, el planeta, el universo con un vacío enorme, indescriptible, como si no pudiera ni siquiera posar la mirada en él, y empezaba a intentar establecer en mi mente recuerdos nítidos de ella y no podía. Jamás he visto el mundo así como en esas horas cuando ella estaba en un espacio inexplicable, como si mi mente trabajase con una zona desconocida por mí, ingobernable que iba arrasando todas mis certidumbres.
Y sin embargo en el momento en el que una llamada telefónica dijo que todo estaba bien esa herida se cerró a una velocidad imperceptible y todo ese abismo me parece no haberlo contemplado nunca.

21 de Octubre La salud de mi madre pendiente de un diagnóstico.

20 de Octubre Otra vez el miedo

19 de Octubre Una correspondencia extraña, de alguien que conocí hace más de doce años. Me inquieta y me seduce. Me sitúa a mí como un personaje fantasmal que transita por sus pensamientos durante un tiempo en el que ya no nos veíamos. Y de alguna forma duplica ficticiamente mi vida en algo que me perdía fantasmalmente.

18 de Octubre Me invitan a una antología de poetas jóvenes de la región. No sé qué me alegra más si lo de poeta, lo de joven o que pagan.

17 de Octubre Con un masoquismo indescriptible corrijo las segundas pruebas del diario del año pasado. Pulo, afilo..., pero ya no entiendo nada, le he cogido al libro una manía enorme, todas esas historias ya tan lejanas, de hace año y medio..., y ese humor, esas caricaturas que tanto me placían a mí y a los lectores ya me cargan.
No se puede leer un diario tantas veces y menos uno propio.

16 de Octubre Apenas recaigo en la feria del libro viejo encuentro un libro raro, algo de Adriano del Valle, la sombra de futurista estrafalario de principios del siglo XX, pero no puedo hojearlo casi pues, por detrás, me llama un amigo. Quiere hacer un falso documental y que le ayude en la dirección artística, tratará de una sombra del siglo XX y la casualidad es que lo llama Nicanor del Valle, ¿sombras hermanas?

15 de Octubre ¿No será la dignidad del hombre sólo una invención nuestra?

14 de Octubre Pasa otra vez por casa Nacho en sus viajes de punta a punta. En la cena hoy nos cuenta algo horrible. Como todos tenemos prisa pasamos por ese horror casi de puntillas. Un amigo suyo rescata inmigrantes en el mar. En una ocasión tenía a uno agarrado en medio del oleaje y sólo podía salvar a ese mientras a su alrededor oía el burbujeo de los demás que se sacudían sin esperanza. Explica que su amigo no hacía otra cosa que desear que se muriesen de una vez.

13 de Octubre Hace días se me ocurrió decirles que algunas de las esculturas pequeñas de arcilla podían intentar cocerlas en el horno de sus casas aunque estos no alcancen los grados necesarios.
Y ahora me doy cuenta de que no era una idea mía, que había sido tan sólo un recuerdo, un recuerdo de cómo mi padre modelaba figuritas y las posaba en el extremo más externo del horno, alineadas, unas tras otras, de lado, sobre el fondo negro e intentaba aquietar nuestra impaciencia mientras estas se cocían. Las que recuerdo son ovejas. Seguramente para un belén navideño. Tendría seis o siete años y todavía veo en mi mente cómo las modelaba y cómo después con la punta de un lapicero marcaba las ondulaciones de la lana.
Me doy cuenta de que para mí fue algo bellísimo ver producir formas a las manos de mi padre.

12 de Octubre Volviendo, casi ya en el portal, nos adelanta un muchacho chino con bastante prisa. Camina formalmente y en línea recta, cruza por el paso de peatones. Todo perfecto a excepción del hecho de que iba en pijama.

11 de Octubre Dice mi hermano con motivo de San Bruno que es más que una casualidad que mi madre, devota de ese santo en Burgos, fuera luego a casarse con el único Bruno de la postguerra española.

10 de Octubre Ayudo a un compañero a mover unos legajos de un sitio a otro de la biblioteca. Le pregunto qué contienen y me responde que la prensa desde los años ochenta.
-Es un archivo impresionante, no habrá otro así en esta ciudad...
-Se lo ofrecimos al consistorio y lo rechazó.
-¿Lo consulta algún alumno?
-El último lo hizo hace 17 años. Y bueno, de vez en cuando, yo mando a alguno que busque el periódico del día de su nacimiento y recoja alguna noticia.
-Eso les gustará.
-Sí, sí... seleccionan algo de deporte normalmente...
Y luego caigo en que ese muro nuevo tapa lo que vi en el primer claustro de esta mazmorra, aquellas pilas y pilas de legajos que se extendía más allá de los muros.