25 de Junio Casi me siento como de vacaciones en mi ciudad, como un turista. La recorro antes de que se me vuelva otra vez insoportable. Entro en la librería y no sé por qué, recalo en el escueto estante de poesía. Me digo a mí mismo que apenas me interesa y veo repetidamente libros de Leopoldo María Panero. En unos se presenta con plaquettes redactadas a cuatro manos con poetas desconocidos, nombres cualesquiera seguidos de dos apellidos cualesquiera. En la portada de otro aparece haciendo alarde de fealdad, exagerando adrede su monstruosidad por otro lado ya cotidiana, y sujetando con ambas manos una calavera a la altura de los genitales. Abandono el establecimiento no pensando ya en lo muy perjudicado que anda el vate sino en la persona que repetidamente pide sus libros en mi pobre ciudad, en lo desorientado y triste que debe vagar ese alma en pena.
El caso es que llegando al casco antiguo empiezo a sentirme mejor, reconozco que seguramente lo único que hemos hecho todos estos años es deambular por el Barrio Húmedo, tomar vinos, que eso nos ha hecho felices todo el tiempo e intento justificarlo con que este fuera el ágora nuestra, que, sin quedar, al fin la gente se encontraba allí en el estado de ánimo propicio para relacionarse.
Loss que ya no parece tan Loss me habla de su vida, que busca un trabajo estable y tiene casa y novia y, para zaherirle, busco mentalmente un personaje para comparale añadiendo que de seguir así, va a acabar como él. Termino la frase con que al final se va a parecer a mí, a un burgués. Contrarresta con que sigue tocando y que el otro día en Madrid fue a verle un crítico de arte al que admirábamos y me cuenta que ese se ha divorciado y ahora cruza el suelo de la urbe con una moto. Me desilusiona pensar que tal vez aquello que admiramos fuera sólo un tipo con ganas de ser admirado.
Me pregunta no sé qué de los Leteos y me explica que desean traer para premiarlo a Paul Auster y me escandalizo, tal propulsión premiativa me desborda... ¿qué será lo próximo... Gabriel García Márquez... o el mismísimo Dios?