2 de Junio Ya no me acodaba de lo horribles que son las resacas. Días atrás, haciendo una defensa de las buenas costumbres, le expuse a Gustavo mi última teoría: Que yo, al ser por mi natural noctívago y al ser el hijo pequeño, viví siempre la nocturnidad como el espacio más estimulante... Que mis padres no fueran tan rigurosos con que me acostase pronto y que mis hermanos mayores crearan un ambiente atractivo hasta altas horas, hizo que yo anduviese muerto de sueño casi toda mi vida y que, por eso, he visto yo el mundo más gris de lo que realmente era.
Él se quedó un tanto mudo y añadió: "Claro tú porque ibas con sueño y yo con resaca".
No hay comentarios:
Publicar un comentario